Bikinis para spa y piscina climatizada: qué llevar en tus escapadas de invierno
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Que se acabe el verano no significa guardar el bikini en el fondo del armario hasta junio. En otoño e invierno llegan otros planes que también lo piden: un fin de semana en un hotel con spa, un circuito termal con amigas, unos baños árabes una tarde de lluvia o una escapada a una casa rural con piscina climatizada. Son planes más tranquilos que un día de playa, pero tienen sus propias reglas. Si eliges bien el bikini y sabes cuidarlo, lo disfrutarás tanto en enero como en agosto. Te contamos cómo acertar.
Por qué el bikini de spa no es el mismo que el de playa
En la playa te mueves, te bañas en el mar, tomas el sol y te tumbas en la arena. En un spa la cosa cambia: pasas de la piscina al jacuzzi, del jacuzzi a la sauna y de ahí a una tumbona con una infusión. Hay más agua caliente, más cloro y muchos más ratos sentada o tumbada.
Además, en un spa el bikini se ve más que en la playa. No hay arena ni mar que lo disimulen: te lo ven en la zona de relax, en el bar de la piscina, en el pasillo hacia la sauna y, por supuesto, en la foto del espejo.
Por eso, en estas escapadas buscamos tres cosas en un bikini:
- Que sujete bien sin apretar. Vas a estar horas con él puesto y te vas a mover de una zona a otra. Un top que tienes que recolocar a cada paso acaba siendo incómodo y te quita las ganas de disfrutar.
- Que te haga sentir guapa también fuera del agua. Un bikini con un diseño especial convierte una tarde de spa en un plan que apetece recordar.
- Que sea fácil de llevar con capas. En invierno vas a ir de la habitación a la piscina con albornoz o kimono, y quitarte y ponerte prendas tiene que ser rápido y cómodo.
Qué modelos funcionan mejor
Tops con buena sujeción
Si vas a pasar el día entre la piscina, el jacuzzi y la zona de relax, un top que sujete bien es tu mejor aliado. Te olvidas de él y te dedicas a disfrutar. Fíjate en que el ajuste sea firme pero cómodo: cuando estás un buen rato sentada en un jacuzzi o tumbada en una hamaca, cualquier detalle que roce o apriete se nota mucho más.
Braguita básica para los días más tranquilos
En un spa vas a pasar mucho rato sentada y tumbada. Una braguita básica, que cubre algo más por detrás, suele ser la opción más cómoda para estos planes. Si te sientes mejor con una tanga, adelante: lo importante es que estés a gusto y no tengas que pensar en el bikini en todo el día.
Un toque de brillo
Un bikini metalizado o de lurex queda precioso con la luz suave de un spa y con los reflejos del agua de la piscina. Es una manera fácil de darle a un plan de invierno un punto especial, y de que las fotos de la escapada salgan con otro aire.
Top y braguita, cada uno en su talla
Si sueles tener una talla distinta arriba y abajo, pide cada pieza en la suya. En un plan en el que vas a estar tantas horas con el bikini puesto, un ajuste perfecto en las dos piezas marca la diferencia.
Cómo cuidar tu bikini del cloro y del agua caliente
El agua de las piscinas climatizadas y de los jacuzzis suele llevar cloro, y además está caliente. Las dos cosas desgastan los tejidos y los elásticos más rápido que el agua del mar. La buena noticia es que con unos gestos sencillos tu bikini aguantará muchas escapadas:
- Aclara el bikini con agua fría en cuanto salgas del agua. Muchos spas tienen duchas en la zona de piscina: aprovéchalas también para el bikini, aunque sea con él puesto.
- No lo dejes enrollado y húmedo dentro de la bolsa. Si no puedes lavarlo enseguida, envuélvelo en una toalla seca y sácalo en cuanto llegues a la habitación.
- Lávalo a mano con un jabón suave, sin frotar ni retorcer, sobre todo si es metalizado o de lurex.
- Sécalo a la sombra y en plano. Nunca encima del radiador, junto a la calefacción ni en la secadora: el calor directo deforma los tejidos y da de sí los elásticos.
- Si vas a ir varios días, lleva dos bikinis. Así uno se seca mientras usas el otro, y ninguno pasa horas húmedo.
Errores típicos en una escapada de spa
- Llevar solo un bikini para todo el fin de semana. Ponerse un bikini húmedo por la mañana es de las sensaciones más desagradables de una escapada. Con dos, problema resuelto.
- Meterte en la sauna con el bikini mojado de la piscina. El calor seco sobre el tejido mojado y con cloro lo castiga mucho. Si puedes, pásate antes por la ducha y entra con el bikini aclarado, o tápate con una toalla.
- Olvidarte de las chanclas. Los suelos de los spas resbalan y no siempre están calientes. Unas chanclas antideslizantes son imprescindibles.
- Dejar la crema hidratante en casa. El agua caliente y el cloro resecan la piel más de lo que parece.
Qué meter en la maleta para una escapada wellness
- Dos bikinis: uno para cada día, o uno para la piscina y otro para el jacuzzi y la sauna.
- Un kimono o una camisa amplia para ir de la habitación a la zona de agua. La mayoría de hoteles dan albornoz, pero un kimono te queda mejor en la zona de relax y en las fotos.
- Unas chanclas cómodas y antideslizantes.
- Una bolsa impermeable para guardar el bikini mojado sin estropear el resto de la maleta.
- Una pinza o un coletero para recogerte el pelo antes del jacuzzi y la sauna.
- Crema hidratante para el cuerpo y un buen bálsamo labial.
- Un libro o tu música favorita para la zona de relax. Al final, de eso se trata: de desconectar.
Planes de invierno que piden bikini
Si estás buscando una excusa para sacar tu bikini antes del verano, aquí tienes algunas ideas:
- Un fin de semana con amigas en un hotel con spa. El plan perfecto para desconectar, ponerse al día y hacerse fotos que luego apetece enseñar.
- Un circuito termal en pareja. Es un regalo estupendo para un aniversario, San Valentín o Navidad.
- Una casa rural con piscina climatizada para una escapada en familia o con amigos, con chimenea por la noche y piscina por la mañana.
- Unos baños árabes. Un plan sencillo y cercano para cualquier tarde de invierno, sin necesidad de hacer maleta.
- Un viaje a un destino con calor en pleno invierno, si te apetece cambiar el abrigo por la playa unos días.
Preguntas rápidas
¿Puedo usar un bikini metalizado en la piscina?
Sí. Solo tienes que tener un poco más de cuidado con él: acláralo con agua fría al salir, lávalo a mano y sécalo a la sombra. Así el brillo te durará mucho más.
¿Cuántos bikinis llevo para un fin de semana de spa?
Con dos es suficiente. Uno se seca mientras usas el otro y nunca tendrás que ponerte un bikini húmedo.
¿Bañador o bikini para un spa?
Las dos opciones funcionan. El bikini es más cómodo para entrar y salir del agua caliente y para tomar el sol en las terrazas o zonas exteriores, y además te permite elegir la talla de cada pieza por separado.
Tu bikini también es para el invierno
Un buen bikini no es una prenda de dos meses al año. Si lo eliges bien y lo cuidas, te acompaña en la playa en agosto y en el spa en enero. Y cada vez que te lo pones, te recuerda que el verano también se puede llevar dentro.
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